La propuesta busca desarrollar soluciones tecnológicas de baja complejidad que permitan aprovechar el vidrio recuperado dentro de las propias localidades, reducir su disposición en basurales y fortalecer la economía circular.
La Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales, a través de la Dirección de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos, participó el sábado 8 de agosto de la tercera edición del Hackatón organizado por ANIDE en Plaza Huincul, una iniciativa que busca acercar la ciencia y la tecnología al territorio para diseñar proyectos con impacto concreto en las comunidades.
En esta oportunidad, desde el área de Ambiente se presentó el desafío “¿Cómo transformar los residuos de vidrio en recursos locales sin moverlos de la localidad?”, orientado a buscar alternativas para una problemática que atraviesa a distintos municipios de la provincia.
El objetivo fue co-diseñar y prototipar soluciones tecnológicas de baja complejidad, bajo consumo energético y basadas en los principios de la economía circular, que permitan transformar el vidrio recuperado, otorgarle un nuevo valor y mantener ese recurso dentro del territorio donde se genera.
La propuesta apunta a consolidar circuitos locales que permitan retirar el vidrio de los basurales y reinsertarlo de manera productiva, convirtiendo un residuo de difícil comercialización en un recurso que pueda contribuir al desarrollo de las propias comunidades.
Un desafío para la gestión local de residuos
Actualmente, distintos municipios neuquinos recuperan vidrio como parte de sus políticas de gestión de residuos, pero enfrentan importantes dificultades para su comercialización. Las grandes distancias, los elevados costos de transporte y el bajo valor de compra del vidrio descartado hacen que, en muchos casos, trasladarlo cueste más que el propio material recuperado.
Esta situación provoca que el vidrio pueda permanecer acumulado en instalaciones municipales, perdiendo posibilidades de aprovechamiento, o que finalmente termine nuevamente en basurales a cielo abierto.
Al mismo tiempo, las tecnologías industriales tradicionales para su reciclaje, como los hornos de fundición de alta temperatura, requieren infraestructura, grandes volúmenes de material y un consumo energético que no se corresponden con la escala y las posibilidades de la mayoría de los municipios neuquinos.
Por este motivo, el desafío planteado en el Hackatón puso el foco en encontrar soluciones adaptadas a la realidad territorial, que permitan procesar y reutilizar el material localmente, reduciendo costos de traslado y generando nuevas posibilidades de aprovechamiento.
Para trabajar sobre un caso concreto se eligió la localidad de Loncopué, que viene desarrollando acciones de recuperación de distintos tipos de residuos y que actualmente enfrenta, precisamente, dificultades para encontrar una salida sostenible al vidrio recuperado.
Desde la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales se destacó la iniciativa de ANIDE de incorporar esta problemática a la tercera edición del Hackatón, generando un espacio para pensar respuestas tecnológicas desde el territorio que contribuyan a fortalecer la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), impulsar la economía circular y transformar residuos en recursos para las comunidades neuquinas.



